El día que los crayones renunciaron

12,95 El precio incluye el IVA

Un día, en la escuela, Duncan encontró un montón de cartas para él. Eran sus crayones que, molestos por el trato que recibían, lleno de tópicos , decidieron escribir cartas como ultimátum para Duncan. Crayón Beige está cansado de ser el segundón de Crayón Café; Crayón Negro quiere ser usado para algo más que los contornos; y el Naranja y el Amarillo ya no se hablan porque cada uno cree que es el verdadero color del Sol. El pobre Duncan solo quiere que sus crayones sean felices. ¿Qué podrá hacer para tenerlos de vuelta?

Descripción

Un día, en la escuela, Duncan encontró un montón de cartas para él. Eran sus crayones que, molestos por el trato que recibían, lleno de tópicos , decidieron escribir cartas como ultimátum para Duncan. Crayón Beige está cansado de ser el segundón de Crayón Café; Crayón Negro quiere ser usado para algo más que los contornos; y el Naranja y el Amarillo ya no se hablan porque cada uno cree que es el verdadero color del Sol. El pobre Duncan solo quiere que sus crayones sean felices. ¿Qué podrá hacer para tenerlos de vuelta?

Así, Duncan irá leyendo las doce cartas que sus crayones le han escrito. Cada una de ellas está escrita a mano por el crayón que la firma, en su mismo color, explicando los motivos por los que está realmente harta de la situación.

Hola, Duncan:

ODIO que me usen para dibujar el contorno de las cosas… cosas que por dentro son de otros colores, ¡que se creen más brillantes que yo! NO ES JUSTO que me uses para hacer el contorno de una bonita pelota de playa y que después la rellenes con los colores de TODOS LOS DEMÁS CRAYONES. ¿Por qué no pintar una pelota de playa NEGRA alguna vez? ¿Es mucho pedir?

Tu amigo, Crayón Negro.

El Día que los Crayones Renunciaron favorece que hablemos de creatividad con nuestros hijos y también sobre sus propios gustos, incluso podemos abordar un tema realmente interesante: los convencionalismos. ¿De qué color hay que pintar el sol? ¿Existen colores “para niñas”? ¿Quién decide qué es artístico y qué no lo es?

La verdad es que el pobre Duncan lo único que quería era colorear con sus pinturas. Pero por supuesto también quería que sus crayones fueran felices. ¿Cómo creéis que logrará contentar a sus crayones y desbloquear la huelga? No os podéis perder el espectacular final de El Día que los Crayones Renunciaron porque es, simplemente, perfecto.

 

 

 

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Sé el primero en valorar “El día que los crayones renunciaron”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te recomendamos…